Éxito Fisioterapia Suelo Pélvico: Historia Real Caso de Éxito en Fisioterapia
Suelo Pélvico
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Cuéntanos tu caso y te asesoramosImagina despertarte cada día con una molestia persistente en la zona pélvica que te impide disfrutar de actividades cotidianas: sentarte cómodamente, caminar sin tensión o incluso relajarte por completo.
¿Te suena familiar?
Esta es la historia de una paciente de mediana edad que llegó a nuestra clínica eFISIO buscando alivio para sus problemas en el suelo pélvico, acompañados de tensiones generalizadas en la espalda y cuello.
A lo largo de un tratamiento prolongado con múltiples sesiones de fisioterapia, logró una recuperación notable.
En este caso de éxito completamente anonimizado, compartimos su recorrido para que veas cómo la fisioterapia puede transformar vidas.
El suelo pélvico, esa red de músculos y tejidos que sostiene órganos vitales como la vejiga y el útero, a menudo se debilita o tensa por factores como el estrés, cambios hormonales o esfuerzos repetitivos, generando síntomas que afectan la calidad de vida.
¿Has sentido pinchazos al levantarte de la silla o una irritación que no cesa?
Sigue leyendo para descubrir cómo revertirlo.
Los síntomas iniciales que la llevaron a consulta
La paciente describía una irritación incómoda en la zona vulvar y vaginal, con ligera coloración y molestia al palpar.
Estas sensaciones se acompañaban de tensiones en la pelvis y glúteos, haciendo que actividades simples como sentarse durante periodos prolongados o caminar fueran dolorosas.
"Me duele al sentarme después de un rato", nos confesó, reflejando un malestar que interfería en su rutina diaria.
Además, notaba rigidez en la espalda baja y cuello, con dolores que se irradiaban, posiblemente por posturas mantenidas o esfuerzos físicos.
¿No puedes dormir del dolor en la zona baja?
¿Sientes pesadez en las extremidades inferiores al final del día?
Estos síntomas, comunes en disfunciones del suelo pélvico, generan un círculo vicioso: la tensión muscular comprime nervios y vasos, aumentando la inflamación y el malestar.
Preguntas como "¿Por qué me duele tanto al moverme?" eran constantes, y la respuesta radicaba en un suelo pélvico hipertonificado, incapaz de relajarse adecuadamente.
- Irritación y molestia en zona pélvica al tacto o movimiento.
- Dolor al sentarse o caminar distancias cortas.
- Tensiones asociadas en glúteos y espalda baja.
- Sensación de rigidez general que afecta el descanso nocturno.
Evaluación inicial y comprensión del problema
En la primera valoración, realizamos una exploración exhaustiva y respetuosa del suelo pélvico, observando signos de irritación y tensión muscular en pubis, pelvis y glúteos.
La palpación reveló hipertonía en estos músculos, común cuando el suelo pélvico –compuesto por fibras que actúan como un 'hamaca' sosteniendo órganos pélvicos– entra en espasmo.
Explicamos a la paciente cómo este grupo muscular se conecta con la espalda baja y el diafragma: una debilidad o exceso de tono aquí altera la postura global, generando dolores en cuello y dorsales.
Usando pruebas funcionales, identificamos limitaciones en la movilidad pélvica y respiración diafragmática, agravadas por hábitos posturales.
Educamos sobre la anatomía: el suelo pélvico colabora con el transverso abdominal y multifidus para estabilizar la columna;
si falla, surgen compensaciones que provocan 'dolor al levantarme de la cama' o 'molestias al toser'.
No había datos específicos que indicaran patologías graves, pero sí un desequilibrio miofascial generalizado.
Este diagnóstico integral, sin detalles identificables, permitió un plan personalizado.
¿Te has preguntado si tu dolor crónico en la zona íntima podría resolverse con un enfoque así?
La fisioterapia del suelo pélvico no solo alivia síntomas, sino que restaura la fisiología natural, promoviendo una continencia y sexualidad saludables.
El plan de tratamiento personalizado
Nuestro enfoque terapéutico se basó en sesiones de fisioterapia combinando técnicas manuales, electroterapia y educación, adaptadas a un tratamiento prolongado.
Priorizamos la liberación de tensiones en suelo pélvico, glúteos y espalda, incorporando ejercicios progresivos para fortalecer sin sobrecargar.
Explicamos la importancia de la hidratación y descanso post-sesión para optimizar la recuperación fascial.
Fase 1: Liberación inicial y reducción de inflamación
En las primeras semanas, nos centramos en técnicas manuales suaves para relajar pubis, pelvis y glúteos, aliviando la irritación vulvar.
Usamos masajes miofasciales y termoterapia para mejorar el flujo sanguíneo, reduciendo la sensibilización.
La paciente aprendió ejercicios de respiración diafragmática, clave para relajar el suelo pélvico –ya que el diafragma y estos músculos funcionan en tándem durante la inhalación.
Esto abordó dolores al sentarse, fomentando conciencia corporal.
Fase 2: Trabajo miofascial integral
A lo largo de varias sesiones, integramos punción seca en puntos gatillo de glúteos y espalda baja, neuromodulación y masaje percutor para descontracturar.
Tratamos conexiones con cuello y dorsales, ya que tensiones cervicales irradian a pelvis.
Educamos sobre postura: 'Mantén la pelvis neutra para evitar compresiones'.
Ejercicios de movilidad escapular y pélvica previnieron recaídas.
Fase 3: Fortalecimiento y prevención
Con el tiempo, pasamos a fortalecimiento progresivo del suelo pélvico con contracciones voluntarias y ejercicios funcionales, como puentes glúteos adaptados.
Incorporamos neurodinamia para nervios pélvicos y estiramientos globales.
La paciente integró rutinas en casa: 'pelota para autoliberación glútea', mejorando estabilidad al caminar y sentarse sin dolor.
La evolución paso a paso durante el tratamiento
Desde las primeras sesiones, la paciente notó alivio en la irritación pélvica, describiendo 'menos molestia al final del día'.
Sin embargo, surgieron tensiones compensatorias en espalda y cuello por actividad física, que abordamos integrándolas al plan.
Tras varias semanas, la inflamación cedió, permitiendo mayor movilidad.
Enfocamos glúteos y diafragma, ya que un suelo pélvico tenso eleva la presión intraabdominal, causando 'dolor al respirar profundamente'.
Con técnicas como liberación manual y electroterapia, la rigidez dorsal disminuyó, y ella reportó 'puedo sentarme sin pensar en el dolor'.
A mitad del tratamiento, recaídas menores por esfuerzos –como gimnasio o posturas prolongadas– se resolvieron rápidamente con ajustes.
Aprendió a identificar desencadenantes: 'Cuando miro la pantalla mucho, noto tensión'.
Incorporamos meditación y pilates suave para sostenibilidad.
Hacia el final, la evolución fue clara: de 'pinchazos constantes' a 'sensación de ligereza'.
Esta progresión demuestra cómo la fisioterapia suelo pélvico trata el origen, no solo síntomas.
¿Sientes que tu dolor al caminar persiste pese a reposo?
Casos como este muestran que la constancia paga, restaurando equilibrio neuromuscular en meses de dedicación.
Resultados finales: una recuperación transformadora
Al concluir el tratamiento tras varias sesiones prolongadas, la paciente recuperó plena funcionalidad.
La irritación vulvar desapareció, permitiendo sentarse, caminar y realizar actividades sin molestias.
Las tensiones en glúteos, espalda y cuello se minimizaron, con mejor postura y respiración.
'Ahora duermo sin dolor y me siento más fuerte', compartió.
Educada en autocuidados, mantiene ejercicios preventivos, evitando recaídas.
Este éxito resalta el poder de la fisioterapia: el suelo pélvico, al fortalecerse, soporta mejor cargas diarias, previniendo incontinencia o prolapsos futuros.
¿Imaginas no preocuparte más por 'molestias al toser'?
Su caso confirma que, incluso en tratamientos largos, los resultados son duraderos con adherencia.
- Eliminación completa de irritación pélvica y dolor al sentarse.
- Reducción drástica de tensiones en espalda y glúteos.
- Mejora en movilidad y fuerza general, permitiendo actividades sin limitaciones.
- Mayor conciencia corporal y herramientas para prevención autónoma.
Qué podemos aprender de este caso
Este caso de éxito en fisioterapia suelo pélvico enseña lecciones valiosas para pacientes con síntomas similares.
- El suelo pélvico no actúa aislado: tensiones en espalda y cuello agravan problemas pélvicos, requiriendo abordaje global.
- La paciencia en tratamientos prolongados genera cambios profundos;
recaídas son oportunidades de ajuste.
- Educación y ejercicios en casa son clave para resultados sostenibles, respondiendo a búsquedas como 'ejercicios suelo pélvico dolor'.
- La fisioterapia ofrece esperanza real: ¿por qué sufrir si se puede recuperar calidad de vida?
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Cuéntanos tu caso y te asesoramosOpiniones de nuestros pacientes sobre Suelo Pélvico
Aquí tienes algunas reseñas escritas en google por nuestros pacientes
02-10-2025
Muy buena atención, especial mención a María Luisa que ha sido la encargada de tratarme sobre el suelo pélvico y además me ha explicado muy bien los ejercicios/respiraciones que debo de practicar para prepararme lo mejor posible para el parto, además de ayudarme con el masaje perineal. Muchas gracias
05-07-2025
Trato excelente y muy buenos profesionales, en especial Sandra que me ha ayudado muchísimo con problemas de suelo pélvico. 100% recomendable
21-11-2024
He ido para una consulta de suelo pélvico, Noelia me ha hecho sentir muy comoda, el trato ha sido exquisito, me lo ha explicado todo perfectamente. Una consulta de 10.
17-10-2024
Jessica es una auténtica profesional, fui desesperada por unos dolores en la zona de suelo pélvico bastante fuertes… y ella me alivió muchísimo, la recomiendo enormemente, además es majisima 😊
08-10-2024
Jessica, excelente profesional en rehabilitación de suelo pélvico!
20-09-2024
Mejorable la comunicación con la profesional y el trato con el paciente en cuestiones como la explicación del tratamiento. Si previamente a la sesión se acuerda que al no tener un permiso del ginecólogo de que el periodo de puerperio ha finalizado y que, por tanto, no se puede llevar a cabo una exploración interna de cara a la valoración de suelo pélvico, no puede ocurrir que la sesión sea facturada bajo el nombre de "valoración de suelo pélvico". Nos generó mucha confusión. Es importante ser paciente y amable cuando se está de cara al público. Por eso, tampoco ayudó que nos transmitiera más preocupación por dejar claro que ya lo había explicado que por despejar clara y amablemente las dudas del paciente. Aún así la aplicación del tratamiento la creímos correcta al añadir un masaje descontracturante a la paciente.
17-09-2024
He acudido a este centro donde me ha atendido Noelia para tratarme el suelo pélvico. Me ha tratado muy bien y espero recuperarme en los próximos días. Muchas gracias por todo Noelia.
21-05-2024
muy contenta con la rehabilitación de suelo pélvico
03-11-2023
Mi experiencia sobre el tratamiento de Belén ha sido muy positiva. Cuando me lo recomiende mi doctora de digestivo no dudaré en acudir de nuevo a ella para seguir cuidando mi diafragma y suelo pelvicos y mi espalda. Saludos .
14-10-2023
Aile, es la mejor, tanto para suelo pélvico como para aliviar mis contracturas! Si vas a sacar cita, ella súper recomendada, vas a repetir siempre 👌🏼
12-10-2023
Tras mi embarazo me tratando Andrea mi suelo pelvico, gran profesional, educada y amable.
05-09-2023
Noelia es amable, cuidadosa y muy profesional. He notado grandes resultados gracias a ella y, además, me he sentido muy cómoda en todo momento, lo cual se agradece especialmente al tratarse de una zona tan delicada como el suelo pélvico. Muy recomendable.
01-09-2023
Fue mi primera sesión de fisio de suelo pélvico. Aile me hizo sentir muy cómoda y me lo explicó todo perfectamente. Muy buena experiencia.
03-08-2023
Belén es muy profesional y tiene mucha empatía. Fue muy delicada en mi tratamiento de suelo pélvico. Sin duda volveré.
01-08-2023
Ailen es encantadora y profesional. En el masaje de suelo pélvico me hizo sentir relajada y sin molestias. La recomiendo 100%
Resumen Visual de Éxito Fisioterapia Suelo Pélvico: Historia Real