La propiocepción es a menudo descrita como el "sexto sentido" de nuestro cuerpo. Es la capacidad que tiene el cerebro de saber la posición exacta de todas las partes de nuestro cuerpo en cada momento, sin necesidad de usar la vista. Este sistema es fundamental para mantener el equilibrio, coordinar nuestros movimientos y, lo más importante, para proteger nuestras articulaciones de lesiones. Un sistema propioceptivo bien entrenado reacciona de forma rápida y automática para estabilizar una articulación ante un movimiento inesperado, previniendo así esguinces o torceduras.





