La epicondilalgia lateral, epicondilitis o codo de tenista es una patología muy común en la que aparece dolor en la cara externa del codo. Se produce como consecuencia de tensiones musculares y sobrecargas musculares ocasionadas por esfuerzos repetitivos. Epicondilalgia lateral o codo de tenista

Los músculos que se afectan son los denominados epicondíleos (músculos extensores) y lo hacen a nivel de su inserción en el codo.

Los síntomas que presentan son:

  • Dolor local a la palpación de la masa tendinosa.
  • Dolor irradiado al antebrazo y mano.
  • Dolor al realizar movimientos que requieren  la supinación y la flexión de la muñeca, que son estiramientos de los músculos afectados, o impotencia funcional cuando se realizan gestos de extensión de muñeca y dedos. Con el tiempo, este tipo de dolor puede producirse incluso durante el reposo.

El diagnóstico de la epicondialgia

Es principalmente mediante la clínica, puesto que, en pruebas radiográficas rara vez se aprecia algo. Para realizar el diagnóstico se utilizan diferentes tests que nos deben dar positivo (dolor en la cara externa). Éstos consisten en solicitar movimientos que pongan en tensión la musculatura afectada. Entre ellos tenemos: chair test, test de Thomson, test de Mill o el test de Maudleys.

El tratamiento en epicondialgia

En estos casos consiste en terapia manual a base de: movilizaciones pasivas  y técnicas articulares a nivel de codo, Cyriax en la inserción muscular, masoterapia y estiramientos. Además, es muy efectivo realizar técnicas de neurodinamia, sobre todo para el nervio radial. A nivel de técnicas invasivas se puede completar el tratamiento con punción seca o EPTE.

En aquellos casos, en los que la causa de la epicondilalgia radique en malos gestos repetitivos laborales o deportivos, será conveniente realizar una reeducación de éstos, así como, un programa de ejercicios de fortalecimiento que favorezca la no recaída. Los ejercicios se realizarán en la fase más avanzada del tratamiento, siendo los más eficaces para el tendón los ejercicios excéntricos. En esta fase, se añadirán ejercicios propioceptivos, que entrenarán la articulación para soportar gestos que puedan provocar dolor.