En nuestra clínica de Fisioterapia en Madrid nos enfrentamos a esta lesión con frecuencia. Hoy vamos a hablar sobre la rotura de menisco, tratamientos de fisioterapia que realizamos para la rehabilitación de rodilla y menisco, y algunos ejercicios de rehabilitación de la operación del menisco.

Los meniscos son unos fibrocartílagos o almohadillas con forma de semiluna que ocupan los espacios entre las articulaciones del cuerpo humano.

Aunque sea un término que parece implícitamente relacionado con las rodillas, lo cierto es que también existen en la mandíbula, en los hombros, en las muñecas entre la primera hilera de los huesos carpianos y el cúbito.

Los de las rodillas, que serán de los que hablemos, están situados entre los cartílagos de la tibia y el fémur. En cada una de las rodillas hay dos, uno externo y otro interno. Los meniscos son fundamentales para el funcionamiento y la estabilidad de las articulaciones de las rodillas, aparte de para amortiguar golpes y disminuir el desgaste de los cartílagos.

Si llegan a romperse se impide de manera total o parcial la rodilla, produciendo dolores agudos a los lados de la rodilla en la parte que se han roto. Este tipo de lesión suele darse en particular entre quienes practican deporte de mucha intensidad.

Rotura de menisco. ¿Qué es?

Una de las lesiones más importantes en las rodillas es la rotura de menisco. En aquellas actividades físicas en que se realizan giros bruscos o rebotes fuertes con todo el peso corporal encima, pueden ocasionar su desgarro o la rotura de estos.

En términos más generales también puede definirse como una lesión en la cual se ocasiona una rotura en la almohadilla o fibrocartílago que sirve de amortiguador entre la tibia y el fémur.

Este tipo de lesión suele presentarse en la práctica de algunos deportes como el fútbol o el baloncesto, en ciertas acciones en las que la brusquedad o flexión excesiva de algún movimiento resulta ser la causante.

Tales roturas pueden variar entre completas o parciales, dependiendo  de la parte del menisco que haya sufrido la rotura. Las roturas pueden ser longitudinales, complejas, radiales o en forma de pico de loro.

Es oportuno destacar que los meniscos de las rodillas por la bipedestación de los seres humanos resisten continuamente una gran presión y su función amortiguadora es constante y aunque suelen verse afectados por la brusquedad de movimientos ya mencionada, también pueden lesionarse por degeneración causada por la edad.

Causas y síntomas de la rotura de menisco

Son diversas las causas de sus roturas y dependen de las actividades físicas que se practiquen, del estado de salud o de la edad de las personas afectadas.

En líneas generales las causas de sus roturas son:

  • Mecánicas. La rodilla está funcionando mal por algún desperfecto o deformidad, lo cual provoca una excesiva rotación o extensión excesiva que a la larga causa la lesión.
  • Naturales. En el proceso de envejecimiento del ser humano los meniscos van resecándose y deshidratándose de manera natural hasta que llega el momento en que se rompen hasta con el más mínimo movimiento.
  • Traumáticas. Por una presión muy fuerte o aplastamiento que sucede en el aterrizaje después de un salto y no flexionar adecuadamente las rodillas. Por una rotación violenta como las que se producen cuando se hace un cambio de dirección repentino caminando o corriendo. También por una extensión excesiva o hiperextensión de la rodilla.

Obviamente, el riesgo de menisco roto es más alto para quienes practican aquellos deportes más dinámicos como el baloncesto, el rugby o el fútbol. También en esos otros deportes en los que suele pivotarse sobre las rodillas como el voleibol, el tenis o el pádel.

Ya vistas las diferentes causas y los varios tipos del menisco roto, los síntomas pueden variar y puede darse el caso de que para un mismo tipo de lesión, los síntomas sean distintos. Los síntomas de mayor frecuencia son:

  • En el mismo momento de la rotura se siente un dolor intenso, muy vivo, posterior a un chasquido.
  • Bloqueo de la rodilla y no se puede extender por completo. Esto se debe a que la zona rota del menisco se ha movido hacia el centro de la rodilla y el movimiento queda obstaculizado.
  • Cuando se hacen giros de la rodilla afectada se produce dolor en el lado del menisco roto.
  • Frecuentes pinchazos en la rodilla.
  • Inestabilidad en la pierna de la rodilla lesionada.
  • Derrame de líquido sinovial.

En aquellos casos en que la rotura es una sospecha y poder descartar algunas lesiones asociadas, se examinan las partes de las rodillas que corresponden a su ubicación. Se flexiona, se gira la pierna y se aplica presión.

Estas exploraciones se realizan girando la pierna hacia adentro y si duele la parte externa es porque el menisco de esa parte probablemente esté roto. Y si se gira la pierna hacia afuera y el dolor se siente en la zona de adentro de la rodilla, es probable que esté roto el que corresponde al lado interno.

Con un menisco roto y en período de recuperación pueden realizarse algunos ejercicios, pero deben evitarse los deportes de contacto o excesivamente dinámicos, como el fútbol, el fútbol sala o el rugby. Por supuesto hay otros deportes que deben evitarse  a fin de seguir una correcta evolución como puede ser el esquí, baloncesto, tenis, senderismo, trekking o el spinning.

Siempre deben evitarse todos aquellos movimientos bruscos y exagerados, pero particularmente se debe mostrar precaución todas aquellas personas a las que les guste practicar deportesy no entrenan lo suficiente o no lo hacen de la manera adecuada. En estos casos el ejercicio, aunque puede ser bueno para la salud integral, podría implicar lesiones o indeseables afecciones.

Tratamiento de la rotura de menisco con fisioterapia

Si bien es cierto que hay una variedad de tratamientos en el caso de los meniscos rotos, el desarrollo de algunas especialidades terapéuticas resultan mejor para recuperarlos sin necesidad de operar. Con absoluta responsabilidad y pleno conocimiento puede afirmarse que la fisioterapia mejor que cirugía.

La fisioterapia es una especialidad de la salud con alternativas de terapias sin el uso de fármacos que ayudan a mitigar numerosas dolencias crónicas o temporales. 

En el caso específico de las lesiones en las rodillas por roturas de menisco, la fisioterapia será fundamental aun en los casos en que se haya recurrido a la intervención quirúrgica.

Rehabilitación de rodilla y menisco

En principio la fisioterapia para la rehabilitación de rodilla y menisco, se plantea en estos casos para aligerar la reducción del dolor del menisco y de la inflamación. Al tiempo que se propone recuperar la fuerza, la propiocepción y la movilidad de la rodilla.

Una vez realizada la exploración detallada de la rodilla afectada, el fisioterapeuta determinará cuáles serán las técnicas acordes con cada caso particular.

El tratamiento con fisioterapia debe adecuarse a cada paciente, lo que quiere decir que no hay una manera común y general para todos los casos. Pero sea cual sea el caso debemos ser conscientes de que el menisco ni se cura ni se regenera por sí mismo. 

Se sabe de personas que aun con uno de ellos roto jamás llegan a sentir molestia alguna ni presentan los síntomas habituales.

Algunas técnicas del tratamiento fisioterapéutico son las siguientes:

  • Liberación de adherencias de los tejidos conectivos de la articulación mediante técnicas manuales.
  • Ejercicios de propiocepción o de coordinación y equilibrio para la musculatura estabilizadora de la rodilla.
  • Drenaje linfático manual para la evacuación del líquido inflamatorio.
  • Aplicación de hielo o crioterapia
  • Electroestimulación para el reforzamiento de la musculatura periarticular.
  • Movilizaciones pasivas para incrementar la actividad muscular.
  • Reducción del dolor con terapias manuales.
  • Ejercicios para potenciar la musculatura, particularmente los cuádriceps.

La aplicación de hielo o crioterapia es aconsejable en las fases más agudas de la lesión. En todos los casos ha de cumplirse el denominado protocolo RICE (reposo, hielo, compresión y elevación). Unido a esto, el fisioterapeuta indica el uso de muletas para evitar la carga o peso en el menisco roto.

Cuando las lesiones de este tipo son leves es probable que con reposo y sin necesidad de la indispensable asistencia de un buen fisioterapeuta, no sea difícil retomar las actividades y obligaciones cotidianas.

Recuperar menisco sin operar

Muy serias y recientes investigaciones han demostrado que el tratamiento con fisioterapia es tan bueno e incluso mejor que la cirugía, sobre todo en aquellos pacientes en los que el desgarramiento o rotura no es tan grave. Y añaden que aquellos pacientes que prefirieron el tratamiento con fisioterapia tuvieron una recuperación similar a quienes optaron por someterse a la intervención quirúrgica.

En la actualidad se trabaja intensamente en base a múltiples experiencias para predecir con exactitud que las terapias físicas son capaces de dar excelentes resultados. Porque no debe obviarse que todo período postoperatorio requiere una lenta recuperación por la incidencia de diversos factores en la óptima rehabilitación de la musculatura afectada.

Recuperación operación menisco

Aun cuando se haya preferido la cirugía, la atención de los fisioterapeutas será indispensable para un normal retorno a las actividades del día a día y una correcta recuperación de la operación de menisco. Solo el fisioterapeuta le hará recuperar al paciente la normalidad en su forma de caminar y a mejorar las maneras en que realizaba con anterioridad algunas actividades físicas.

Teniendo en cuenta todo esto, nos permitimos aseverar sin duda que la alternativa de recuperar menisco sin operar y que la fisioterapia tiende cada día más a ser mejor que la cirugía para aliviar el dolor y curarlo.

Quizá esta parezca la parte más increíble de cuanto hemos venido afirmando. Pero como no se trata de un asunto de fé sino de constataciones de carácter científico basadas en investigaciones y experiencias comprobables, no nos abstenemos de exponerlas.

Numerosas evidencias científicas en el transcurso de nuestra dilatada experiencia en el tratamiento manual y con técnicas y tecnologías punta que evitan las cirugías innecesarias, hacen recomendar una serie de ejercicios en esta puntual lesión que hemos venido tratando.

Ejercicios de rehabilitación de operación de menisco

Estos ejercicios de rehabilitación de operación de menisco están concebidos para oxigenar la zona afectada con el propósito de rehabilitar con mayor rapidez los tejidos que han sufrido daños.

  • Extendiendo la rodilla. Si no se puede extender por completo la rodilla, tumbarse en el suelo con una toalla enrollada o algo similar bajo el talón de la pierna afectada sobre unos 15 centímetros por encima del nivel del suelo, al menos dos minutos en esta postura. Puede repetirse cuantas veces se quiera.
  • Estirando la pantorrilla. Se trata de colocarse ante una pared y poner las manos en ella a la altura de los ojos y estirar la pierna lesionada hacia atrás con el talón haciendo contacto con el suelo, mientras la otra pierna está flexionada y se inclina lentamente el cuerpo hacia la pared. Puede realizarse tantas veces como se quiera con una duración de quince a treinta segundos cada vez.
  • Estirando la parte posterior del muslo. Acostarse en el suelo, utilizando el marco de una puerta como referencia. Siempre estira la pierna lesionada en la pared y la otra a través de la puerta. Mantener esa posición hasta que se sienta el estiramiento. Basta con repetir esta postura tres veces.
  • Haciendo sentadillas con una pelota. Recostado de una pared se va descendiendo hacia la pelota hasta formar un ángulo de 45 grados, lentamente. Se trata de mantener esta última postura unos quince segundos y luego se vuelve a la posición inicial. Sin esforzarse.
  • Si el dolor disminuye en su intensidad, sentarse en el suelo con las piernas extendidas y llevar la pierna afectada hacia el cuerpo con lentitud y estirarla de nuevo al menos unas quince veces.

Estas breves indicaciones de ejercicios son a manera de ejemplos y recomendadas, pero no deben llevarse a cabo sin la previa consulta y recomendación de un fisioterapeuta.

La asistencia profesional y especializada es lo que da la base para una recuperación idónea por todas aquellas formas en las que los meniscos sufren una rotura.

Razón por la que de ninguna manera podemos prescindir de ofrecer nuestros conocimientos, vocación y experiencia en estas situaciones con la mejor dedicación profesional y especializada en los tratamientos de terapia manual ortopédica, con mucho énfasis en la evidencia científica como base de estos tratamientos.

El mejor daño no es solo el que se evita, también lo es aquel que es el mejor atendido por quienes se han preparado para reconocerlos y remediarlos con la mejor disposición basada en los aportes de la ciencia aplicada a procurar y mejorar la calidad de vida en toda su amplitud.