En este artículo vamos a hablar de la luxación de hombro, una patología relacionada con actividades deportivas, aunque no en todos los casos.

¿Qué es una luxación de hombro?

Una luxación de hombro es una lesión en la cual las superficies que conforman la articulación del hombro se desplazan y dejan de estar en contacto.

Si este desplazamiento es menor, y las superficies tienen un contacto parcial, estaríamos hablando de una subluxación.

Se trata de una patología más frecuente en hombres que en mujeres, y que suele estar relacionada con la actividad deportiva. Se produce debido a la elevada inestabilidad anatómica que presenta la articulación glenohumeral del hombro.

En condiciones normales, la musculatura es la encargada de compensar esa falta de estabilidad. Cuando los músculos fallan en su función, se produce la luxación de hombro.

Esta luxación puede tener un origen traumático (por un golpe fuerte, una caída, un accidente…) o atraumático.

¿En qué casos se recurre a la cirugía?

Existen diversas clasificaciones para las luxaciones de hombro, en función de la causa, la dirección y el grado. También es importante saber si se trata de una luxación aislada, o si el paciente la ha sufrido con recurrencia.

Teniendo en cuenta todos estos factores, el traumatólogo decidirá si es necesario realizar una operación quirúrgica o si es suficiente con un tratamiento conservador basado en la fisioterapia.

Por ejemplo, en una luxación de origen traumático con recurrencia o recidiva, siempre se realizará un tratamiento quirúrgico. Por el contrario, una luxación de origen no traumático que no ha vuelto a tener recidivas, se propondrá en primer momento un tratamiento conservador.

¿Qué debo hacer después de la operación?

En un primer momento, el brazo deberá estar inmovilizado, para asegurar una buena cicatrización. Este período vendrá determinado por el traumatólogo, y dependerá de cada paciente.

Durante este periodo, ya se puede comenzar el tratamiento de fisioterapia, movilizando las articulaciones libres (cuello, codo, dedos…).

Una vez finalizada esta etapa de reposo, se debe comenzar a movilizar el hombro. Para lograr un rango de movimiento completo, es muy importante comenzar con esta fase lo más pronto posible.

Rehabilitación de la luxación del hombro con fisioterapia

El fisioterapeuta será el encargado de realizar la rehabilitación del hombro operado. Existen una gran variedad de técnicas con eficacia demostrada para el tratamiento de esta alteración.

Un fisioterapeuta experto en esta materia será el encargado de seleccionar las más adecuadas en función de las necesidades del paciente y de su evolución.

Entre las técnicas más empleadas, destacan la punción seca y el masaje descontracturante, para relajar la musculatura acortada. Además, habrá que realizar cinesiterapia, tanto activa como pasiva, para ganar amplitud de movimiento y fortalecer la zona.

También es muy importante tratar la cicatriz resultante de la operación para evitar adherencias, y hacer ejercicios de propiocepción para mejorar la estabilidad articular.

A medida que avance el tratamiento, se irán incluyendo ejercicios funcionales, para fortalecer la zona afectada y lograr un movimiento fisiológico.

Resumen

La luxación de hombro consiste en la separación de los componentes anatómicos que forman la articulación glenohumeral.

En función del tipo de luxación y de su severidad, se realizará un tratamiento quirúrgico o conservador.

En los pacientes que sean tratados de forma quirúrgica, será esencial el papel de la fisioterapia después de la operación, para lograr una funcionalidad completa. De esta manera, el paciente podrá volver a tener un movimiento completo y estable de la articulación del hombro.

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