Terapia Visceral
La terapia visceral es una técnica de osteopatía que aplica movilizaciones suaves sobre los órganos internos y sus ligamentos para mejorar su movilidad y función, aliviando dolores abdominales, digestivos, lumbares y pélvicos relacionados con restricciones viscerales.

Aplicaciones de la Terapia Visceral
La terapia visceral puede ayudar en patologías como: estreñimiento, naúseas, cicatrices internas o para tratamiento del dolor menstrual, incluso en niños el cólico del lactante... Pero, además, por convergencia nerviosa desde la médula podemos ayudar a disminuir dolores de tipo músculo-esquelético del raquis, por ello, es muy útil para tratamiento de lumbalgias, dolores crónicos lumbares o pacientes con exceso de sensibilización en la espalda.Resumen Visual de Terapia Visceral
Preguntas Frecuentes
La terapia visceral se centra en la manipulación suave de los órganos internos (vísceras) para aliviar desequilibrios y restricciones. Puede mejorar la función de órganos específicos, disminuir el dolor y aumentar la movilidad general del cuerpo.
La terapia visceral es única porque aborda la causa raíz de varios problemas que pueden no ser aparentes con otros tratamientos. Es especialmente eficaz para problemas crónicos y condiciones complejas que no han respondido bien a las terapias convencionales.
En una sesión de terapia visceral, el fisioterapeuta utiliza exploración manual para sentir los movimientos normales y alterados de los órganos y tejidos circundantes. Luego, se aplican técnicas específicas para liberar restricciones y mejorar la funcionalidad de los órganos afectados.
- Si experimenta dolor abdominal crónico.
- Cuando se tienen problemas digestivos inexplicables.
- Tras cirugías que puedan haber afectado la estructura o función de los órganos internos.
El número de sesiones varía según el individuo y la complejidad de la condición. Algunos pacientes reportan mejoría después de una única sesión, mientras que otros pueden requerir un tratamiento más prolongado. Será necesario realizar una evaluación para establecer un plan de tratamiento personalizado.
La terapia visceral no debería ser dolorosa y es segura cuando la realiza un fisioterapeuta cualificado. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar una sensación de malestar o ajuste interno durante el tratamiento, lo cual es normal y generalmente transitorio.
Definitivamente. Un enfoque significativo de la terapia visceral es mejorar la función del sistema digestivo al aliviar las tensiones y restablecer la movilidad de los órganos, lo que puede conducir a una mejor salud digestiva.





