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Terapia Craneosacral

La terapia craneosacral es una técnica suave pero muy profunda.
Nos permite detectar y tratar alteraciones que nos producen patologías en el cuerpo, y en cómo las procesamos en nuestra mente.

¿En qué consiste la terapia craneosacral?

Esta terapia se basa en que hay movimiento del líquido cefaloraquídeo. Este genera un pulso rítmico, leve denominado Ritmo Cráneo-Sacral (RCS). Este ritmo se puede sentir, al igual que el pulso del sistema cardiovascular y el ritmo respiratorio, pero de manera mucho más sutil.

Los tejidos del cuerpo pueden verse afectados en respuesta a traumatismos, acumulación de tensiones etc. Esto genera una contracción en una determinada parte del cuerpo que dificulta su buen funcionamiento. El movimiento craneosacral pone de manifiesto estas contracciones como áreas de restricción.

Las alteraciones más frecuentes del Impulso Rítmico Craneal tienen que ver con la disminución de la vitalidad, produciéndose también una disminución de la frecuencia del RCS. Esta técnica hace que el sistema reaccione con un aumento de la potencia y de la frecuencia del Impulso Rítmico Craneal para luchar contra dicha restricción.

¿Cómo es la sesión de terapia craneosacral?

Se realiza con el paciente tumbado boca arriba, colocando las manos en su cabeza. También se puede realizar tumbado de lado colocando una mano en la cabeza y otra en el sacro del paciente. El contacto puede realizarse sobre la ropa. En ambos casos apenas se ejerce presión. En estas posiciones se realiza la técnica de escucha, que es una evaluación del Impulso Rítmico Craneal. La potencia, el ritmo y la calidad con que percibimos este impulso nos informa del estado de salud de la persona.

Una vez evaluado, se busca normalizar la fluctuación cerebroespinal (del LCR) mediante una inducción que acelere o ralentice el ritmo, en función de lo que sea necesario. Posteriormente, se complementa con el tratamiento de las alteraciones musculoesqueléticas que padezca el paciente.

Cuando se consiguen eliminar las restricciones, la energía que empleábamos para mantener la restricción la podemos utilizar para otros fines. Por ello, esta terapia consigue aumentar el nivel de energía de nuestro cuerpo.

Aplicaciones de la terapia craneosacral

Esta terapia puede ser beneficiosa, entre otros, en los siguientes problemas de salud:

  • Cansancio físico y/o mental
  • Dolor de cabeza
  • Estrés y depresión
  • Hiperactividad
  • Insomnio
  • Dolores articulares
  • Dolor crónico
  • Traumatismo craneoencefálico
  • Parálisis cerebral infantil