Las visceras son estructuras de nuestro cuerpo están intimamente ligadas unas a otras, ya sean vísceras o músculos (a través de las fascias y ligamentos). Este hecho, hace que nuestro cuerpo necesite un correcto funcionamiento de cada estructura para que el resto funcione de forma adecuada.

Existe una relación intima entre las estrucuras musculoesqueléticas y las viscerales. A veces cuando tenemos afectación en el estomago, percibimos dolor entre las region dorsal y escapular.También cuando tenemos dolor o limitación en le hombro derecho , puede ser por una disfuncion epática. Incluso un dolor en la región lumbar, puede ser por un colon irritable. Por ello, hay que separar el origen de cada patológia para poder realizar un tratamento adecuado.

En ocasiones, nuestros órganos y vísceras no se encuentran en pleno funcionamiento, tanto por aumento de tono, adherencias o una alteración en su actividad. Dado que hay una estrecha relación nerviosa entre vísceras o entre ellas con otras estructuras, es importante eliminar estas afectaciones. Aquí es donde surge la terapia visceral.

La terapia visceral consiste en la manipulación de estos órganos con el propósito de devolverles su motilidad y tono normal. La manipulación visceral te puede ayudar a mejorar la salud de tus órganos, tanto en su función fisiológica como en relación con todo el sistema, tanto, visceral como estructural.

Las técnicas que se utilizan en la Terapia Visceral son suaves y precisas sobre el abdomen, torax, columna y pelvis. El abordar a nuestros pacientes de un modo más global e integrador se hace imprescindible en la práctica clínica del fisioterapeuta. Los sistemas músculo-esquelético y visceral están anatómica y funcionalmente relacionados, de modo que las disfunciones estructurales acaban en muchas ocasiones afectando a los órganos internos, y viceversa.

Aplicaciones de la Terapia Visceral

visceral
La terapia visceral puede ayudar en patologías como: estreñimiento, naúseas, cicatrices internas o dolor menstrual, incluso en niños el cólico del lactante… Pero, además, por convergencia nerviosa desde la médula podemos ayudar a disminuir dolores de tipo músculo-esquelético del raquis, por ello, es muy útil para tratamiento de lumbalgias, dolores crónicos lumbares o pacientes con exceso de sensibilización en la espalda.