Hoy vamos a hablar sobre la rotura fibrilar, rotura de fibras o desgarro muscular y como la fisioterapia te ayuda a recuperarte de esta lesión. En pocas palabras, la rotura fibrilar, se produce después de un esfuerzo brusco o abrupto.

Como adelanto a este completo artículo, te recomendamos nuestro masaje descontracturante para la recuperación de tu rotura de fibras.

En nuestra clínica de fisioterapia te ofreceremos un plan de recuperación de rotura fibrilar de principio a fin, y adaptaremos nuestro tratamiento para que tengas una recuperación completa. También trabajaremos en prevenir roturas fibrilares en el futuro.

La rotura de fibras es más frecuente cuando la persona lleva una vida sedentaria. Es decir, si alguien no está acostumbrado a cierto nivel de esfuerzo y por alguna razón hace un movimiento brusco, puede tener como resultado una rotura fibrilar. 

Mientras haces ejercicio o incluso cualquier otra actividad que requiere de un esfuerzo por parte de tu cuerpo, puede que llegues a experimentar ciertos daños en tu estructura.

Cuando haces actividades físicas tanto tus brazos, como piernas, cabeza y absolutamente todas tus articulaciones están en riesgo de lesionarse y a veces ni siquiera lo puedes evitar. 

Qué es la rotura fibrilar

La rotura fibras también se conoce como desgarro muscular. Consiste en la rotura de más o menos fibras de las que configuran el musculo. El nivel de gravedad va a depender del musculo que se ve afectado y el número de fibras que se rompan.  Los niveles van desde leve, moderados y graves. 

Tipos de roturas de fibras o desgarros musculares

Visto un poco más en detalle, la rotura fibrilar se basa en la producción de una elongación excesiva del musculo ya que se ha producido una contracción muy brusca o un esfuerzo que supera la capacidad del musculo.

Dependiendo del nivel de la rotura fibrilar se va a determinar el tiempo de recuperación. Pueden ser 8 a 10 días e incluso 2 o 3 semanas si es una rotura mas grave.

La zona del cuerpo que más se ve afectada por esta rotura son los músculos de las piernas. Hay muchos gestos explosivos y cambios bruscos de velocidad, siendo los músculos gemelos los que más se ven afectados. Otros músculos afectados son el soleo, los isquiotibiales, los aductores y el recto anterior del cuádriceps. 

Los sobreesfuerzos no son las únicas razones por las que se puede llegar a producir una rotura fibrilar. Puede suceder que se dé por un traumatismo directo que rompa las fibras del vientre musculas de forma parcial o total. Las roturas fibrilares son lesiones comunes dentro del deporte, de hecho son una de las principales razones por las que se le mandar reposo a varios atletas. 

Desde jugadores de futbol, rugby, balonmano o hasta tenis. Todos ellos están en riesgo de padecer de una rotura fibrilar si llegan a hacer un mal movimiento. No obstante, y en menor proporción también pueden ocurrir en la vida cotidiana por algún movimiento forzado o preparándote para una sencilla carrera por diversión. 

El sedentarismo hace que no se produzca ejercicio con asiduidad, por eso se debilita el tejido conjuntivo del musculo y hace que las fibras tengan un riesgo mayor de romperse. Otra causa de una rotura fibrilar es la mala circulación arterial y venosa. Llega menos oxígeno al musculo, y este se fatiga más y se acumula ácido láctico y todo eso hace que las fibras puedan romperse con más facilidad. Otra de las causas es una nutrición deficiente.

Síntomas de Rotura Fibrilar

Una rotura fibrilar lo primero que ocasiona es un dolor agudo, así como la imposibilidad de mover el musculo debido al dolor. Todo esto puede venir acompañado de una sensibilidad, hinchazón y debilidad en el área afectada. Dependiendo el tipo de rotura, puedes experimentar diferentes síntomas en varias intensidades. 

Grados de una rotura fibrilar o desgarro muscular

Si se habla sobre roturas fibrilares de primer grado, en Fisioterapia Portalegre hemos identificado como síntomas sensibilidad en la zona y un área con color debido al hematoma. Aunque esta rotura es leve, puede que sienta un poco de dolor pero no es nada que no se pueda superar. La persona puede recuperar la actividad cotidiana en unas semanas: Pueden recuperarse en 1 o 2 semanas. 

Las roturas fibrilares de segundo grado se caracterizan por hematomas intramusculares. Aquí se han roto un mayor número de fibras y algunos vasos pequeños, concoides como capilares. El hematoma, puede aparecer de forma inmediata o no, esto varía dependiendo del paciente. Hay una gran dificultad para mover el musculo y también necesitan reposar al menos durante dos semanas para recuperarse. Se recuperan de 3 a 4 semanas.

Finalmente, las roturas fibrilares de tercer grado producen un dolor muy intenso debido a la rotura total de las fibras. El músculo va a sufrir una impotencia funcional completa y puede que hasta se necesite de cirugía para suturar el musculo en los casos más graves. Hay veces en las que aparece una hernia muscular. Se recuperan de 6 a 8 semanas.

Las roturas fibrilares se pueden llegar a diagnosticar gracias a varios síntomas. Los fisioterapeutas especialistas en estos casos solo deben observar al paciente darse cuenta de que es lo que les sucede. Hay algunos síntomas característicos y algunos de ellos son:

Dolor repentino e intenso

Puede que inicialmente no aparezca este síntoma, pero que luego comience un dolor muy fuerte en el área de la lesión. Este es uno de los principales síntomas que se pueden llegar a experimentar. El dolor puede no manifestarse en el momento en el que se llevo a cabo la rotura sino que puede hacerse presente después.

Es un dolor muy fuerte y constante en el área del musculo afectado. La persona, en algunos casos, ni siquiera puede mover el miembro o esa parte del cuerpo debido a que siente demasiado dolor. 

Hematoma interno o hematoma muscular

La rotura fibrilar viene acompaña de una rotura de vasos sanguíneos adyacentes, esto produce un hematoma interno o hematoma muscular. Todos los pequeños vasos que se encarguen de irrigar ese musculo y que se encuentren cerca de las fibras que se han dañado, van a romperse e inmediatamente iniciar una hemorragia interna. 

Este hematoma no aparece de manera inmediata sino que puede hacerse presente un poco después. Algo así como a partir de una hora después de haberse producido la rotura fibrilar.

La intensidad del hematoma va a depender del grado de la rotura fibrilar.

Si es una rotura leve, el hematoma no será tan grande, si es moderado se verá y durara unos días, pero si es una rotura grave puede que se vean muchos hematomas en toda el área afectada. 

Rotura fibrilar sin hematoma

Aunque parezca que se trata de una rotura fibrilar sin hematoma, por lo general, lo que sucede es que el hematoma es interno, hematoma intramuscular, y no superficial.

El fisioterapeuta deberá examinar la rotura de fibras con ayuda de un ecógrafo, para delimitar el tamaño del hematoma intramuscular.

Bloqueo del movimiento

El bloqueo del movimiento es uno de los síntomas que se manifiestan en roturas fibrilares mas graves. Se produce por la contracción de los músculos adyacentes los cuales sienten que su área se encuentra sometida a mucho estrés y por lo tanto se paralizan ya que no tienen tampoco las condiciones apropiadas para moverse. 

El bloqueo del movimiento es una de las principales preocupaciones de los pacientes que sufren de roturas fibrilares ya que les hace sentir una gran incomodidad. El hecho de no poder mover alguna parte de tu cuerpo, hace que los pacientes sientan ansiedad o frustración.

Mareo y sudor frio

Cuando la rotura fibrilar es muy fuerte, se pueden producir mareos y sudor frio. Estos síntomas son ocasionados por el trauma y el dolor intenso que el paciente esta atravesando. Puede que no se hagan muy intensos en algunos casos pero hay quienes si los sufren a su máxima expresión. 

Obviamente, esto va a depender de la gravedad de la rotura ya que no todas ocasión mareos y sudoración excesiva. 

Una característica de la rotura fibrilar es la formación de un bulto seguido de un hundimiento del tejido. Este es un signo que nos confirmará que se ha producido una rotura de fibras parcial o completa del musculo.

Qué hacer después de una rotura de fibras

Ante una rotura fibrilar una de las primeras cosas que hay que hacer es  tomar reposo y aplicar frio.

Una de las principales cosas que has de hacer es la aplicación loca de frio que reduce la inflamación y clama el dolor. Se aplica hielo, de forma indirecta sobre la piel o bandas de gel congeladas en las zonas adoloridas.

Debes dejar la práctica de actividades físicas y caminar lo menos posible con el fin de evitar que la lesión se agrave mas. Puedes utilizar un vendaje compresivo que no impida la movilización del musculo. Necesitas más o menos reposo dependiendo de la gravedad.

¿Se puede andar con una rotura fibrilar?

Sobre si se puede andar con una rotura fibrilar, recomendaremos reposo en la fase inicial de la lesión cuando la inflamación es mayor.

Hay distintos factores a considerar: Si hay hematoma, el grado de desgarro, y finalmente, si el dolor lo permite o no. Saber si se puede andar con una rotura de fibras depende de cada caso particular.

Finalmente, el factor más importante es lo rápido que empecemos el tratamiento de la rotura de fibras con el fisioterapeuta.

Tratamiento rotura fibrilar con Fisioterapia

Una vez reducida la inflamación comenzará el tratamiento de rotura fibrilar con fisioterapia. Aquí en Fisioterapia Portalegre, te ofrecemos varias terapias especializadas en la recuperación funcional plena en los casos de roturas fibrilares.

Una vez que ya haya desaparecido el dolor agudo, se pueden empezar a hacer ejercicios.  Y aun así debe iniciarse con estiramientos suaves de forma progresiva hasta el punto de que la lesión lo permita. No trates de forzar el musculo ya que solo harás que los dolores regresen. Lo recomendado es hacerlo al menos 2 veces al día y de la mano de un experto. 

Nuestros fisioterapeutas son expertos en tratar las roturas fibrilares. De hecho, ellos pueden drenar haya o no hematoma y luego aplicar una movilización activa, es decir que el paciente irá activando su musculo poco a poco con ayuda del fisioterapeuta.

Posteriormente, viene un masaje profundo que ayuda a liberar adherencias y a mejorar el estado de la cicatrización muscular.

Luego, se deben hacer estiramiento cuando se hayan progresado en las movilizaciones y por supuesto este la rotura recuperada. Por último, veras como poco a poco se va ganando musculatura con ejercicios para reforzar la zona de la lesión y disminuir la posibilidad de una recaída. 

Para que la fase de recuperación total de la rotura fibrilar se lleve a cabo, debes realizar ejercicios activos más intensos para la cuarta fase del tratamiento. Aunque el musculo ya está casi completamente curado, es recomendable que se hagan ejercicios que lo hagan obtener toda su resistencia anterior. 

En este paso debe aumentar de forma progresiva la duración e intensidad del ejercicio físico, siempre evitando que se den contracciones fuertes en el musculo que puedan volver a dañar la zona. Los ejercicios son sencillos pero constantes. El entrenamiento es de gran utilidad en esta fase.

Un masaje transverso también es una buena opción para conseguir que las fibras no se unan de mala forma. La idea es que las fibras crezcan como lo estaban al principio y que no se vayan a colocar en una posición inadecuada. Durante esta fase de recuperación, los fisioterapeutas recomiendan que los estiramientos musculares sean más intensos pero de una forma gradual.

Cuanto más ejercicio hagas y conforme vayas aumentándole la intensidad y el nivel de dificultad, te darás cuenta que le exigirás a tus músculos más y más. Un objetivo fundamental será recuperar  la flexibilidad y la elasticidad que el musculo perdió. La exigencia de los estiramientos debe hacerse con una aproximación a la musculatura del lado contrario no afectado. Además, siempre se deben aplicar las reglas mencionadas de prudencia y sentido común que el fisioterapeuta siempre te recordara.

Un buen entrenamiento realmente ha demostrado grandes beneficios después de sufrir un desgarro muscular. De igual forma, funciona para prevenir las roturas fibrilares. La razón es que en las contracciones de tipo excéntrico la musculatura se alarga mientras mantiene la tensión. Además, facilita la estimulación de células reparadoras en tendón y hueso, alinea en paralelo las fibras colágenas y juega un papel importante en la resistencia ante fuerzas externas. 

Una vez finalizado el tratamiento con el fisioterapeuta, se aconseja ir de menos a más. No pienses que porque haz recibido tus sesiones de fisioterapia ya estas curado. Necesitas seguir con esta rutina para que su cuerpo pueda evitar tener una recaída debido a los ejercicios físicos. Reposo y seguimiento son la clave para recuperarse de las roturas fibrilares.

Prevenir roturas fibrilares

Cualquier lesión se puede prevenir, en especial las roturas fibrilares. La fisioterapia, no es solo para rehabilitación sino también para prevenir roturas fibrilares y todo este tipo de lesiones en el futuro.

Si realizas un deporte con actividad física intensa debes hacer un buen calentamiento previo. Eso debe incluir todas tus articulaciones, e ir desde la cabeza hasta los pies. La idea del calentamiento es preparar a los músculos para que reacción rápida y correctamente a las necesidades de movimiento durante las actividades.

No te excedas en las actividades que estés realizando. Un músculo que tiene fatiga no va a responder bien a los cambios de dirección ni va a ser capaz de tener rapidez. Escucha y respeta lo que tu cuerpo dice. Los breaks para reposar son una necesidad, no hay porque avergonzarse de necesitarlos. 

Otra recomendación para prevenir roturas fibrilares es tomar agua y electrolitos. La actividad física hace que se pierdan muchas sustancias necesarias para el organismo como agua y sales. Por eso, el consumo de bebidas energéticas es recomendable para tener una forma rápida y sencilla de reponer las sustancias que se han perdido. 

En Resumen

Las roturas fibrilares son una de las principales lesiones para las personas. Son bastante comunes y por eso aquí en Fisioterapia Portalegre somos capaces de ayudarte con toda tu recuperación.

No tengas miedo de preguntar y disfrutar de los servicios de uno de nuestros experimentados fisioterapeutas.