En ocasiones, nos encontramos con que nuestro hijo camina de puntillas y no sabemos qué hacer para solucionarlo. Esta alteración de la pisada recibe el nombre de marcha infantil en puntillas. Su tratamiento corre a cargo de fisioterapeutas especializados, si bien se debe acudir también al médico para descartar posibles patologías asociadas.

¿Qué es la marcha infantil en puntillas?

La marcha infantil en puntillas es una alteración biomecánica, en la cual el niño camina sin apoyar el talón en la fase inicial de la marcha. No obstante, es capaz de apoyarlo si se le indica o se le ayuda.

Se da en niños de hasta 10 años, aunque lo más común es que aparezca cuando comienzan a caminar. En algunos casos se trata de una fase más dentro del proceso de aprendizaje de la marcha, en cuyo caso se solucionará por sí sólo. Pero en otras ocasiones se relaciona con diversas patologías. En cualquier caso, el niño deberá ser tratado lo antes posible por un fisioterapeuta, para evitar que se produzcan alteraciones anatómicas o biomecánicas permanentes.

¿Por qué se produce?

La marcha infantil en puntillas puede tener su origen en diversas patologías.

  • Alteraciones ortopédicas: retracción del tríceps sural, etc.
  • Alteraciones neurológicas: parálisis cerebral infantil, enfermedades neuromusculares, etc.
  • Trastornos del desarrollo: trastornos del espectro autista, etc.

En caso de que el niño no presente ninguna de las alteraciones descritas anteriormente, se denominará marcha de puntillas idiopática.

Además, hay que evaluar su relación con el desarrollo neuromadurativo, ya que en muchos casos se trata de niños con dificultades psicomotoras, visuoespaciales y del lenguaje, entre otras. También hay una serie de factores de riesgo, como el uso de andadores, que aumentan la probabilidad de que el niño camine de puntillas.

¿Cómo se debe tratar?

La primera opción de tratamiento será acudir al fisioterapeuta. Dentro del campo de la fisioterapia, nos encontramos con múltiples técnicas que resultan beneficiosas en el tratamiento de esta patología. El fisioterapeuta, en función de la historia clínica del paciente, seleccionará aquellas que van a resultar más beneficiosas.

Entre las técnicas más efectivas, destaca la terapia manual, a través de masaje, estiramientos y ejercicios de fortalecimiento muscular. Además, se pueden realizar movilizaciones para mejorar la amplitud de movimiento articular. También habrá que hacer una adecuada reeducación a la marcha, promoviendo un buen apoyo de los pies, con ejercicios activos dirigidos. En niños con problemas del desarrollo, se empleará el método Vojta, que cuenta con una gran evidencia científica.

A veces, este tratamiento fisioterapéutico se combina con otras medidas, tales como la colocación de férulas o plantillas, o la infiltración de toxina botulínica. En algunos casos, llega a ser necesario el sometimiento a una operación quirúrgica.

Resumen

La marcha infantil en puntillas es una alteración biomecánica que se da en niños de hasta 10 años. Se trata de niños que caminan sin apoyar el talón en el suelo. Puede estar causado por distintas patologías, tales como el acortamiento del tríceps sural o la parálisis cerebral infantil. Sin embargo, en algunos casos no se relaciona con ninguna alteración, sino que se trata de una marcha en puntillas idiopática. Para tratar esta patología, lo más efectivo es acudir al fisioterapeuta. Existen múltiples técnicas de fisioterapia que ayudarán al niño a caminar de forma normal en el menor tiempo posible.

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